El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que la violencia ha repuntado en distintos puntos del país durante las últimas semanas.

Ante eso, indicó que en la reunión de gabinete de ayer se decidió ejecutar un plan anticrimen en 17 regiones donde se ha concentrado la incidencia delictiva, principalmente en homicidios.

Sobre el robo de combustibles, dijo que prácticamente el delito se tiene controlado porque ha bajado el huachicoleo y el abasto se está normalizando en todo el país.

No obstante, indicó que se mantendrá el monitoreo para evitar que alguna dependencia o funcionario entre en contubernio con el crimen.

Ratificó el compromiso de enfrentar a la delincuencia para regresar la paz y tranquilidad a los ciudadanos y confió en que las circunstancias de inseguridad sean transitorias.