De los 266 compromisos de gobierno que el presidente Enrique Peña Nieto firmó en 2012, al comienzo de su administración, ocho no podrán ser cumplidos al término de su gobierno, debido a que han sido cancelados o suspendidos indefinidamente.

Las razones van desde falta de presupuesto, juicios pendientes de resolución e incluso problemáticas socio-políticas. Dichos compromisos fueron firmados ante notario público con el lema Te lo firmo y te lo cumplo, y a través de ellos el entonces candidato a la Presidencia estableció diversas obligaciones en materias política, económica, educativa, social, salud, infraestructura, ciencia, deporte y medio ambiente.

El 20 de junio pasado, al celebrar su cumpleaños número 52, el mandatario aseguró que cerrará su administración cumpliendo 95 por ciento de los compromisos firmados. De acuerdo con información de la Presidencia, en respuesta a una solicitud de información, siete de los compromisos tuvieron que ser cancelados y uno más suspendido indefinidamente. El primero de los compromisos cancelados es el número 29, que se refiere a la construcción del Tramo corto de la red ferroviaria Aguascalientes- Guadalajara, en una primera etapa.

El compromiso de gobierno 243, referente a la construcción del Tren Transpeninsular desde Mérida, Yucatán, hasta Punta Venado, Quintana Roo , también fue cancelado debido a que el 30 de enero de 2015, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, expuso que dada la desaceleración global y derivado del ajuste por 124 mil 300 millones de pesos , se determinó cancelar el proyecto.

La Construcción de la presa de almacenamiento La Maroma, en el altiplano potosino, fue el compromiso de gobierno identificado con el número 52 y tendría un costo de 486.19 millones de pesos.

Dicho camino se deriva de una vialidad principal de 14 km, la cual es ejecutada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; sin embargo, no contó con recursos para concluir los cinco kilómetros restantes.

En lo que se refiere al compromiso 83, para el aprovechamiento de residuales en la refinería Miguel Hidalgo, Petróleos Mexicanos decidió cancelar el compromiso de gobierno, derivado de las restricciones presupuestales y de la imposibilidad para cumplir con las obras durante el plazo de la administración.

Además de la falta de recursos, otros compromisos han sido cancelados debido a la problemática sociopolítica que enfrentan.

Tal es el caso del compromiso de gobierno 136, referente a la construcción de un tanque de almacenamiento de agua en El Salto, municipio de Amecameca.

De la misma forma, el compromiso 248, que contemplaba equipar con infraestructura básica el centro logístico e industrial Puerto Interior Tlaxcala , con el fin de que más empresas puedan instalarse en la entidad, fue cancelado debido a que el gobierno del estado no presentó el proyecto ejecutivo y adicionalmente los ejidatarios presentaron juicios contra los decretos expropiatorios.

También se han cancelado compromisos de gobierno, como el número 61, debido a que fueron considerados como “no viables”, como la construcción del Centro de Convenciones de Córdoba.

En la lista de compromisos que faltan por cumplir, existe solo uno catalogado como suspendido: se trata de la construcción del tren rápido Querétaro—Ciudad de México, identificado como el compromiso número 94, que se frenó de manera indefinida debido a un ajuste por 124 mil 300 millones de pesos, anunciado en enero de 2015.