Queréndaro ha dejado de producir los volúmenes de chile que anteriormente se cosechaban, pues pasó de 100 hectáreas sembradas por año a tan solo 40, refirió el alcalde David Bedolla Martínez.

Explicó que la Feria del Chile nació para festejar de la elevación de Queréndaro como municipio, sin embargo, con el paso del tiempo y de las nuevas generaciones, la tradición de sembrar este producto ha disminuido drásticamente, situación que podría orillarlos a cambiar de nombre al tradicional evento que cumple este año 17 ediciones.

Agregó que los agricultores buscan “ir por lo seguro” y debido a diferentes factores el proceso de deshidratación y secado del chile se complica provocando que gran parte de las cosechas se pierdan y con ello también el dinero invertido.

Con la cosecha de 40 hectáreas se logra por año una tonelada de chile de primera calidad, mientras que dos toneladas más de chile de segunda y de tercera que en el mercado se comercializa a muy bajo costo por lo que esta actividad no logra ser lo suficientemente redituable para los propietarios de los campos de siembra y deciden rentarlos para la cosecha de otros productos.

Refirió que, aunado a la baja producción, otros estados ofrecen el chile más barato, pero sin el proceso artesanal característico de Queréndaro, recurriendo a la deshidratación artesanal, lo que disminuye su calidad para el consumidor.

Bedolla Martínez agregó que se ha trabajado con SEDRUA y SAGARPA para brindarle infraestructura a los productores para garantizar sus cosechas a través de la instalación de macrotúneles o invernaderos, pero hasta la fecha no se ha logrado elevar la producción de este alimento.