La austeridad llegará al Gobierno de la República a partir del próximo 1º de diciembre, así lo advirtió el virtual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador ya que los lujos, asesores y hasta las borracheras se terminarán cuando llegue al poder.

Fue tajante e incluso refirió que los funcionarios se dedicarán verdaderamente a trabajar por México, pues laborarán de lunes a sábado por al menos ocho horas, incluidos los legisladores de Morena y funcionarios de todos los niveles de gobierno.

El plan de austeridad de 50 puntos presentado por Andrés Manuel se ejecutará a partir del próximo 1º de diciembre y lleva por nombre “Plan de ahorro y reasignación presupuestal” el cual contempla que el sueldo anual para los funcionarios sería de 500 mil pesos, es decir, 41 mil pesos mensuales. Esta medida va de la mano con el Artículo 127 Constitucional que dicta que ningún funcionario puede ganas más que el Presidente.

También reducirá en un 50 por ciento los gastos en publicidad del Gobierno, se cancelarán los fideicomisos públicos, los bonos, los viáticos serán limitados y se tendrá cero tolerancia al nepotismo. Medidas que bien aplicadas podrían significar una buena optimización de las tareas del Gobierno de la República.

Dentro de las medidas los funcionarios ya no contarán con sus partidas para su vestimanta o cualquier gasto protocolario dedicado al Presidente, a sus colaboradores cercanos y a sus familiares.

Las comitivas compuestas por decenas de funcionarios dejarán de existir, pues con AMLO al frente de la Presidencia de la República solo los secretarios y subsecretarios contarán con servicio de chofer.

Los gastos del gobierno serán vigilados rigurosamente mediante una convocatoria a la ciudadanía en general, quienes actuarán como observadores de los procesos de licitación, auxiliados por integrantes de la Oficina de Transparencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo que garantizará total transparencia en estos procesos y evitará los moches tan famosos en la política mexicana.

Asimismo se reducirá la plantilla laboral del Gobierno para reducir el gasto corriente de la nómina; subrayó que las borracheras se terminaron, pues nadie podrá llegar en estado de ebriedad a trabajar y mucho menos podrán ingerir bebidas alcohólicas durante las horas delaborales. Se terminará el influyentismo, el Estado Mayor Presidencial y Los Pinos.

Sobre el destino de Los Pinos, AMLO explicó que pasarán a formar parte del Bosque de Chapultepec para convertirlo en un espacio cultural y de recreación para los mexicanos, turistas y visitantes en general.

También se terminará el espionaje y la intervención telefónica, lo que garantizará la privacidad de los mexicanos; el Gobierno se dedicará exclusivamente a la prevención y combate de los delitos.

Los contratos entre el Gobierno de la República y el sector privado nacional y extranjero serán revisados y en aquellos que se detecten actos de corrupción o irregularidades en la asignación de recurso serán rescindidos.

Este es el panorama muy general que se pinta para los próximos seis años. ¿Qué te parece?