Tras el robo ocurrido el año pasado  con el jersey del quarterback de Patriots, Tom Brady, por parte de Mauricio Ortega, en este Super Bowl LII elementos federales diseñaron planes especiales para evitar robos de los múltiples objetos del jugador.

La estrategia de seguridad general incluye a agencias federales, estatales y seguridad privada, además de vigilancia en todas partes del recinto.

Como parte de los nuevos lineamientos, los miembros de la prensa que estén autorizados a ingresar en el vestidor del equipo tendrán que portar credenciales con chip para poder ser rastreados en todo momento.

“Uno de los principales objetivos es mantener a las personas y la propiedad a salvo. No queremos que se repita el año pasado y hemos aprendido lecciones de otros eventos deportivos importantes”, aseguró el Departamento de Policía.

Asimismo, Ortega, quien hurtó la camiseta de Brady del vestuario en 2017, fue vetado de todos los Super Bowls, así como de los otros juegos de la NFL de por vida.

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